El poder de salvar una vida. Los paros cardíacos repentinos se producen principalmente cuando el sistema eléctrico del corazón se vuelve caótico, haciendo que deje de latir en forma efectiva. La falta de flujo sanguineo adecuado hace que la persona no responda, deje de respirar y, a menos que reciba tratamiento inmediato, muera. La resucitación cardiopulmonar (RCP) es importante, pero por sí sola no restablece un ritmo cardíaco normal. La descarga o "choque" de un desfibrilador es la forma más eficaz de restablecer el ritmo de bombeo normal del corazón. Las posibilidades de supervivencia aumentan si la victima recibe una descarga en los 5 minutos siguientes al colapso. De igual forma que los cinturones de seguridad o los airbags no salvan todas las vidas en los accidentes de transito, un desfibrilador no salva a todas las personas que sufren un paro cardiíaco repentino, Sin embargo, muchas personas salvarían la vida si dispusiera de un aparato desfibrilador. Los desfibriladores HeartStart de Philips permiten a prácticamente cualquier persona tratar la causa más común de paro cardíaco repentino mediante la administración rápida y efectiva de una descarga eléctrica, allí donde se produzca, ya sea trabajando, jugando o volando, lo que proporciona mayor capacidad para salvar vidas.

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